
Relojero maragato que desarrolló su actividad en Madrid durante más de medio siglo.
Los relojes de sistema Canseco o «Patent Canseco» afinaban la hora en todas las estaciones del año con su aguja de registro siempre al centro.
En los relojes de torre había sustituido las pesas por un sistema de motor a resortes.
Don Antonio se hizo acreedor del «Privilegio de invención en España, Francia y Suiza”.
