Pieza del mes: Diciembre 2024

Peña Esbaradera, Hoyorredondo

Por: Texto y fotografías Jesús Díaz Díaz

Las piedras resbaladeras reciben múltiples nombres (esbaraderas, ronchaderas, esbaruzaderas…) y se asocian a rituales propiciatorios de la fecundidad femenina que desde la óptica actual resultan chocantes. Se pensaba que este tipo de peñas facilitaban el embarazo, así como otras rocas (la etites, por ejemplo) favorecían el parto, según relatan Plinio, San Isidoro y Alfonso X el Sabio. El ritual fecundante hacía necesario que la mujer se deslizase por la superficie inclinada de la roca hasta llegar al suelo, con los genitales en contacto con la superficie lítica para que el numen loci posibilitase el embarazo.
Peña Esbaradera, que tiene alrededor de tres metros de altura y un resbaladero de aproximadamente 3-4 m de longitud, presenta las características prototípicas de estas peñas fecundantes. Su ubicación, en un lugar alejado de núcleos urbanos y dentro de un encinar denso talado tras las desamortizaciones decimonónicas, permitía que el ritual fuese un acto privado, íntimo, alejado de miradas indiscretas. Encontramos diferentes tabúes y leyendas unidos a estas peñas en Piedrahíta, Villar de Corneja, Hoyorredondo… lo que se ha relacionado con la pervivencia de arcaísmos en el valle del Corneja.
Con el paso del tiempo, las piedras resbaladeras han sido reducidas a lugares lúdicos para jóvenes y adultos perdiendo su sentido primigenio y convirtiéndose en testimonios mudos del pasado.

Bibliografía
  • Riesco Álvarez, H.B. (1993) Elementos líticos y arbóreos en la religión romana, León: Universidad de León.
  • Caballero Arribas, Jesús y Mariné Isidro, María (2021) “Peñas sacras en tierras abulenses” en Almagro Gorbea, Martín; Gari Lacruz, A. (Coords) Sacra Saxa II, Diputación de Huesca, pp. 235-266.