
El Cristo de las Batallas es un Cristo Nazareno realizado en terracota o barro cocido policromado, mide unos sesenta centímetros, llamado ‘Cristo de botijo” por su facilidad para ser transportado.
La utilización de la terracota fue muy frecuente en Florencia durante la segunda mitad del siglo XV.
Es una figura de Jesús nazareno, camino del calvario, de medio cuerpo. Se trata de uno de los primeros ejemplos de escultura renacentista italiana en territorios peninsulares.
El nombre proviene de la tradición, esta imagen la llevaban en las misas de campaña los Reyes católicos antes del combate.
El Cristo permaneció durante siglos en Aldeanueva de Santa Cruz hasta 1866 y cuando el convento de las monjas dominicas de la Magdalena que lo albergaba entró en decadencia se trasladó a Ávila, al convento de Mosén Rubí, donde permanece en la actualidad.
El Cristo procesiona en la madrugada de jueves Santo en Ávila.
