Pieza del mes: Marzo 2025

Chimeneas Decoradas

Por: María José Benítez, María Jesús Carrera y Jesús Díaz Díaz.

La chimenea es el lugar más elevado sobre el tejado para favorecer la evacuación de los humos.

También en sentido simbólico o espiritual, la chimenea se eleva hacia el cielo como conectando la morada con lo espiritual y las divinidades que habitan los cielos. Desde tiempos remotos el fuego del hogar era considerado como un símbolo de presencia divina, la familia se reunía en torno al hogar en cuevas, chozas y posteriormente casas. La lumbre siempre encendida en las viviendas tenía misiones tan necesarias como proteger, calentar, dar luz y cocinar los alimentos, así como de mantener alejadas a las fieras por lo que la familia se congregaba a su alrededor para sentirse protegida; pero también se le atribuía una misión sagrada de protección frente a lo sobrenatural. En aquellos tiempos era tan importante la figura del hogar, que los primeros censos de población se contabilizaban por número de vecinos (equivalente a fuegos, hogares o unidades familiares) y número de almas (equivalente a las personas). Era pues una pieza clave para la sociedad.

La evolución de las chimeneas a través de los tiempos permitió realizar construcciones cada vez más complejas para mejorar la eficacia en la evacuación del humo, e impedir la entrada de la lluvia o el viento. La apertura del tiro en la techumbre conllevaba desprotección, y con ello el temor a la posible entrada de los malos espíritus. Esto indujo a la decoración de las chimeneas con dibujos y símbolos geométricos realizados sobre el blanco del enlucido, generalmente en un solo color (negro, azul o rojo), y en algunos casos policromados. Los símbolos más frecuentes son la flor esquemática de seis pétalos y la cruz gamada de tres o seis brazos curvos, o rueda de radios curvos, todos ellos de origen celta, y que en algunos casos van acompañados de una inscripción con el nombre del propietario o el año de construcción. La interpretación de estas figuras apunta a la representación del sol como símbolo de protección de la luz frente a las tinieblas, con el fin de alejar a las brujas y malos espíritus que deambulan en la oscuridad. Esta práctica de otros tiempos, basada en creencias espirituales, se transmite de una generación a otra, quedando consolidada como tradición y perdurando hasta nuestros días en los que se replica ya como motivo simplemente ornamental, tanto en la rehabilitación de viviendas como en nuevas construcciones.

Bibliografía
  • Cuadernos Abulenses núm. 6 (Julio – diciembre 1986) Institución Gran Duque de Alba, Excma. Diputación Provincial de Ávila.
  • Protección mágica de la casa en la provincia de Ávila. Carmen Padilla Montoya. Eduardo del Arco Martín.